miércoles, 1 de enero de 2014

Actividades encubiertas II

 Intencionalmente estamos publicando nuestro punto de mira en este espacio, para sugerir lo que es posible hacer, cuan necesario es y de la manera que podemos hacerlo. En contraste con las actividades encubiertas, que de manera muy técnica tratan de inducir en las personas la experiencia de vertigo, no sólo en lo espirirual, pero tambien en cada paso de cada miembro de la familia cubana. Dividen, desorientan, confunden, desaniman, decepcionan, frustran.

 Actividades frías y cuidadosamente estudiada, no sólo para frustrar un propósito, sino para influenciar en el ego de las personas de manera solapada. Actividades que tratan de sumergir a la gente en incomunicados laberintos sin proporcionarles una luz que los guíe hacia alguna salida. Que envuelven a los fanáticos, a los ignorantes y a los mediocres en una red de araña que no define el comienzo ni el final.

 Implantan costumbres y dicharacos de un modo tan insospechable que la gente las absorben inconscientemente sirviéndoles de puente y girando en círculos sin atajo ni desvío cayendo vertiginosamente al más de lo mismo.

 Y así leemos y escuchamos:

 "El tirano es el problema". "La dictadura, el comunismo, el totalitarismo, el castrismo". Todos amontonados como pila de leñas para prenderle fuego, a ver si el humo resuelve el problema.

 "El cubano es sumiso; el cubano es arrastrado; el cubano es tolerante; el cubano es cobarde"... Y el que escribe o habla perece ignorar que el sustantivo singular, en este contexto, significa todos. Pero como se siente afuera del saco, también se siente seguro de poder evadir su responsabilidad como cubano, bombardeando  a los demás miembro de la familia cubana.

 "La culpa la tiene Kennedy, Khrushchev" o cualquier otro extranjero, para que sea fácil esquivar nuestra culpa y obligación como hijos de Cuba. Porque algo hicimos mal o por no haber hecho nada cuando alguien estuvo haciendo algo buscando posibilidades y necesitó que otros se le sumaran para poder tener éxito. Porque nunca debemos asumir que los cambios, como regla sin ecepción, tengan que ser de malo para peor.

 Estan tan bien entrenados en estas actividades que manejan a la perfección el arte de introducir, en el lenguaje popular, dicharachos que toman caracter de proverbio.

 "La escasez, la miseria y las dificultades, son por el BLOQUEO".
 "Estas medidas que se estan tomando es por el BLOQUEO".
 "A esto no hay quien lo arregle, pero tampoco quien lo tumbe".
 "Aquí lo que hay que irse porque nadie hace nada".
 "Porque el que lo puso que lo quite"
 "A mi no me importa, porque a nadie le importa".
 "No me hable de política porque yo soy religioso".
 "No me hable de política porque la política es sucia".
 "Porque los americanos quieren cogerse a Cuba"
 "Porque se han hecho ricos a costa de la política".
 "Porque han fracasado en todos los intentos"
 "Porque si te pescan en el intento los mismos que estan pasando hambre te critican; te dicen: «mira ese que loco, que bobo».

  La idea es que, de la misma manera, tanto los fanáticos como los embarajadores de tiros, apuntalen con sus "convicciones" la inclinada y tambaliante tiranía.

 Todos estos montajes en el lenguaje popular es para que permanezcamos afuera, dejándoles el campo libre para poder manipular nuestros intereses a su arbitrio.

 Así que estaremos comentando sobre lo que dicen la gente, tratando de descubrir que tanto han influenciado en su ego.
          
 ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué lo dicen?

 He aquí un artículo publicado por Generación Y el 6 de Diciembre de 2013:

Quimeras, transiciones y escenarios

 Cuando leímos este discurso, a primera instancia pensamos que la Generación Y se estaba despidiendo de sus fanáticos, pero con asombro vimos que ha continuado sus actividades con mas frecuencia que anteriormente.

 Solamente les escribiremos, a modo de respuesta, nuestro punto de vista  respecto a algunas de sus reflexiones, para llamar la atención al buen juicio, aunque el fanatismo se enoje.

 Generación Y: «"Toda frustración es hija de un exceso de espectativas"...»

 Nosotros: Las primeras experincias fueron los desembarcos por Trinidad y por Bahía de Cochinos. Es decir, no nos enseña nada novedoso.

 Generación Y: « Las últimas décadas de mi vida -y la de tantos cubanos- han sido precisamente una suerte de vaticinios incumplidos, escenario que nunca se concretan e iluciones para archivar. Una secuencia de cábalas, ritos de adivinación y mirada a la luna,»

 Nosotros: Eso biene ocurriendo desde el principio hasta hoy día, que lamentablemene ha sido el fundamento de una lucha"ideológica" ilucionista y triunfalista, con espectativas  de victoria en los frentes de fáciles combate.

  Generación Y: «Somos un pueblo de Nostradamus frustrados, de agoreros...»

 Nosotros: Quizás mentalmente se esté refiriendo a un reducido grupito de personas, pero literalmente nos está envolviendo a todos "somos un pueblo". Errores muy comunes en las que incurren algunos cubanos: meternos a todos en el mismo corral, para bombardearnos con epítetos emanados de sus frustraciones y resentimientos. Pero lo más triste es que, en la mayoría de los casos, los parlantes se excluyen usando el verbo en la tercera persona del plural: "no se ganarían la vida".

Generación Y: «...de profetas que hilvanan una predicción con otra, sin acertar en  ninguna.»

Nosotros:  Les llama profetas a los que tiran la piedra, dan en la rama y el pájaro se va volando.

 Generación Y: «Los años noventas resultaron, en nuestra historia nacional, los de mayor oráculos rotos,»

Nosotros:  Estas reflexiones son el patrón del típico estilo de algunos ideólogos cubanos, que enmarcan a nuestra historia nacional en el estrecho espacio donde sólo caben sus azañas, sus frustraciones y sus ridiculeces. Lamentablemente, a la mayoria de los veteranos de esos oráculos rotos, las decepciones y las frustraciones los arrinconaron de tal manera, que no se atreven ni a levantar las menos para dejarles saber a quienes intentan ignorar que un dia algunos hicimos gestiones para tratar de evitar que esta generación Y, tuviera que estar luchando para quitarse las cadenas. Pero eso no es todo. Les invitamos a seguir leyendo hasta concluir el párrafo y leerse los tres párrafos siguientes. Es como decía mi papa: "el desmoronamiento de los castillos fabricados en el aire".

 Generación Y:  «Un día después del castrismo... si después del castrismo existe un dia»

Nosotros: La frustración colmó el pesimismo y este colmó el embotamiento de los sentidos. Castrismo, revolución y comunismo, son leyendas madiáticas orquestadas por las redundantes propagandas de la izquierda y la de su contraparte. que han tenido el poder mágico de injertarse, como planta parásita, en las mentes de los fanáticos, ignorantes y mediocres.

 Generación Y: «Llegará la responsabilidad ese concepto para el que pocos están preparados. El asumir nuestra vidas y poner a "Papá Estado" en su justo lugar, sin proteccionismo pero también sin autoritarismo. La democracia es profundamente aburrida, así que nos aburriremos.»

 Nosotros: Exactamente. La "democracia" que se esta dando a entender es justamente eso: "profundamente aburrida". Una sociedad de líderes títeres a merced de la manipulación de los políticos profesionales. Nosotros, en Hago Valer mi Voto, planteamos que no sea así:

 «Una sociedad auténticamente cívica, al margen de doctrinas políticas o religiosas. Con líderes dedicados a defender los derechos y las necesidades de la sociedad y no en función de intereses partidistas».

 Líderes que no estén tan preocupados por redactar constituciones, pero que sí asuman la responsabilidad de hacer que se cumplan los compromisos contraídos con los ciudadanos del país.

 La democracia auténtica no es la que exhibe ante la comunidad internacional una constitución bien redactada, para después archivarlas y violar las misma leyes que exhibió. Pero no son los políticos ni las fuerzas armadas títeres los que exigen el cumplimiento de la ley; eso está a cargo de una sociedad civil cuyos líderes actúen en virtud de las necesidades de la gente. Entonces, "Papá Estado" dejará de ser "Papá", para asumir sus funciones al servicio de los interese de la Nación y las necesidades de sus pobladores.

 Generación Y: «...un pueblo rapaz, donde la palabra valores resulta incómoda... innecesaria,"

Nosotros: Los valores están. Nunca se fueron. Sólo hay que motivarlos, estimularlos para que la gente los asuman.

 Generación Y: «Las primeras elecciones libres nos encontrarán desde temprano en los colegios electorales,»

Nosotros: A esta "profecía" y a las demás, escritas en este y en los siguientes seis párrafos, no les haremos comentario por si en el futuro entendemos necesario regresar a este discurso.

 Generación Y: «Estoy deseosa de leer propuestas...»

Nosotros: Existe una larga lista de propuestas. Lo que no existe es la voluntad de someterla a votación -Haciendo valer el voto- para optar por la elección de la mayoría, de manera democrática.

 Generación Y «Si nos preparamos para el peor de los escenarios, será un signo de madurez que nos ayudará a superarlo.

  Nosotros: Número uno: ¿ a quien o quienes va dirigida esta sugerencia?
 "Si nos preparamos"... Número dos: ¿de qué depende que se preparen? Aquí menciona un "entramado cívico" que no existe, y habla de " Sólo fortalecer esa estructura social" que no está estructurada, afirmando que "evitará que caigamos..." en las etc, etc, etc. Y a continuación sugiere "No busquemos presidentes -" y nosotros lo encontramos menos mal, porque nos evitaría otra pentarquía, donde los presidentes no se elegían, se buscaban.

 Conclusión:
 A la filóloga no sólo la influenciaron, sino que parece que también le dieron a beber algo el día que escribió todo esto.
Un discurso que derriba la torre del fanatismo, dejando algunas esperanzas bajo sus escombros.
El fanatismo es una torre frágil que cuando cae al piso malogra las esperanzas. Lamentablemente, el fanatismo cubano ha crecido y durado demasiado.

 El voto es el principal ejercicio de la democracia. Hacer valer el voto será posible, todas las veces que haya voluntad democrática. Hacer valer el voto es necesario, todas las veces que haya disyuntivas. Así que es cuestión de aceptar la propuesta y sumarse.

 He aquí la Ley del embudo: donde es obligatorio el fin de la indiferencia hacia todo lo que se mueva fuera de los talleres mediáticos. Como también es imperativo que cese la arrogancia, que aisla del contacto popular, a quienes fueron formados dentro de esos talleres.

 La voluntad de los pueblos se congela cuando hay vacio de liderato. Mas con un rayito de sol que dé un poquito de calor, fluirán todas la vertientes, por gravedad, hacia el inmenso caudal del amor patrio.