viernes, 10 de julio de 2015

Relaciones de Cuba Estados Unidos

   Aunque este mensaje no lo numeramos en nuestra serie de Actividades encubiertas, no deja de estar relacionado con lo mismo. Por ser necesario mantener bajo la luz del buen juicio, cualquier actividad tendiente a distorsionar la realidad, justificando la dispersión y las posiciones contrapuestas, sembrando cizaña, disgustando y dividiendo de manera sutil.

  Los ensayos individuales que distraen la atención sin producir resultado. Las improductivas, tercas y agudas criticas sin ser acompañadas de propuestas alternativas para resolver los problemas. La falta de fundamento democráticos en las declaraciones o planteamientos, carente de una doctrina persuasiva que oriente hacia el ejercicio democrático entre los militantes, comprometiéndose a respetar  los derechos universales.

  La actividad democrática es la mejor manera de desactivar los trabajos encubiertos que traten de evitar el progreso de la democracia.

  La obligatoria transición hacia un libre mercado, bajo el estricto control de un "socialismo" de carácter tirano y dictatorial permanente, y ahora con la tolerancia del poderoso vecino, es una problemática nacional que nos obliga a la unión y al desprendimiento de la dependencia foránea.

   Así que ya no existen la disyuntivas de ser soviético o ser yanqui, ser "socialista" o "demócrata", sino que sabiendo el grado de corrupción de todo el equipo gobernante y la falta de fundamento democrático de los opositores, y sabiendo además que los poderosos vecinos lo saben; la unidad se hace mandatoria para tratar de atenuar la corrupción, evitando una mayor fuga de nuestro patrimonio hacia el exterior.

  El sueño con la bandera de las cincuenta estrellas hondeando en el litoral de La Habana y la ausencia del "bloqueo" para salir adelante, será nuestra eterna pesadilla. Porque la corrupción será directamente proporcional a los recursos disponibles.

  Continuara el apoyo incondicional a la "revolución" para poder participar en las actividades corruptas. Por ende, el equipo gobernante continuará la tolerancia a sus incondicionales como hasta ahora lo ha hecho. 

   La democracia, mas que un modo de gobernar, es un sistema de convivencia, para  el cual es fundamental tener vocación.


  Bajo el pretexto de la democratización seguirán la actividades fraudulentas. 

  Nunca será posible una democratización sin base democrática. Y esto lo saben en la Casa Blanca y en el capitolio de Washington DC. Pero ese no es el problema de ellos. Debemos aceptar esa realidad con sensatez y valentía.

  La Constitución de Cuba del año 1940, fue redactada y puesta en vigor, después de haber sido aprobado por todos lo lideres políticos de los diferentes partidos. Sin embargo, sin motivo justificado, fue abolida para poner en vigor otra constitución que justifica y mantiene una dictadura militar perpetua en el poder. Nuestra Constitución de 1940 considera el ejercicio y respeto a los derechos civiles y la función democrática. Justo es que reclamemos su vigencia para fundamentar nuestra gestión por la democratización y la gobernabilidad.

  Si la soberanía de la naciones consiste en la no ingerencia extranjera en los asuntos internos, como está escrito en todos los acuerdo internacionales, los cubanos debemos asumir nuestro rol como nación, tratando de resolver las diferencias internas antes de buscar ayuda en el exterior.

  Practicar la convivencia democrática es absolutamente nuestra responsabilidad, sin necesitar el modelo ni patrocinio extranjero. Y eso no sólo aplica para los lideres políticos, sino para los ciudadanos que, sin ser fieles seguidores de las ideologías, deben comprender cuan necesaria es la concordia nacional para poder sacar al país adelante. Pero para merecer la confianza y la colaboración participativa de los cubanos, mencionados anteriormente, la convocatoria debe ser para tratar de conseguir la reconciliación nacional, no para defender posturas políticas.

  Los recursos para consolidar una genuina democracia, está en la consciencia de cada individuo, de cada sociedad, de cada cultura, de los pobladores de cada nación.

  Por tanto, es inteligente que la oposición trate de demostrar su independencia y voluntad propia, practicando relaciones democráticas entre ellos mismos, aunque las actividades encubiertas traten de bloquear cualquier esfuerzo en esa dirección.

  Practicar la democracia en todas las gestiones, es la mejor manera de edificarla y garantizar el compromiso de cumplir con ella y hacerla cumplir.

  La estabilidad de la nación para progresar en cualquier orden, no depende de una simple transición del sistema totalitario a un sistema de libre mercado, sino en el restablecimiento de la plena libertad para el ejercicio de los derechos fundamentales.

   La estabilidad social es esencial para el desarrollo de los pueblos, pero no habrá estabilidad sin la plena garantía de la libertad para el ejercicio creativo y la iniciativa emprendedora.

  Del presidente de los Estados Unidos hemos escuchado: «No estamos encasillados por las ideologías... Me interesa el progreso y me interesan los resultados. No me interesan los argumentos teóricos; me interesa cumplirles realmente a las personas.»

  Lógicamente, cada cual escogerá la parte del discurso que mejor apoye a sus argumentos, pero aunque esta parte del discurso no haya sido dirigido específicamente al caso de Cuba, es aplicable la irreflexión en nuestro caso.

  Basandonos en los textos y no en las interpretaciones, obviamente, los presidentes de una nación, que tiene una historia de progreso sostenido y estabilidad en la gobernabilidad durante tantos siglos, no pueden estar «encasillados en las ideologias». Este gran país es regido por la Ley. Por una cultura forjada espiritualmente en valores humanos y comprometidos con el espeto a su constitución.

  Cuando el presidente dice: «Me interesa el progreso y me interesan los resultados.» parece estar retando a los participantes a presentar evidencia del progreso y resultados de sus gestiones.

  En el caso de Cuba en particular, es necesario interrumpir las lineas divergentes, buscando el punto de convergencia, para obtener resultados de progreso.

  Y cuando dice: «No me interesan los argumentos teóricos: me interesa cumplirles realmente a las personas.» es para despertar a los que todavía sueñan con las teorías, sin interesarse en «cumplirles realmente a las personas.»

  Cuba es el país donde mejor se practica el arte de inflar globos teóricos, que terminan explotados por la punzante realidad.