miércoles, 24 de febrero de 2016

Actividades encubiertas VIII



 Continuamos con nuestra serie de las  Actividades encubiertas que hemos venido poniendo en perspectiva con criterio imparcial y expresándonos con libertad y franqueza. Con el propósito de descubrir un poco algunas de las cosas que no se ven a simple vista, pero son las que mas nos impiden progresar hacia la paz en democracia  para salir adelante.

  Sin dedicarnos a las criticas ideológicas, que si bien es una costumbre moderna, cotidiana y contagiosa, también son repetitivas, gastadas y sin resultados fecundos; y porque también esos discursos modernos, desde diferentes perspectivas, solo consiguen mantener el mas de lo mismo.

  Entendiendo que no es necesario mencionar los nombres de los actors en este escenario, porque ya todos sabemos que los ataques ideológicos vienen de quienes retienen el poder o tratan de arribar a él, sólo nos dedicamos a poner en perspectivas pública nuestro punto de vista. .

  Porque nos sentimos obligados a establecer una comunicación sincera y libre de todo compromiso con líderes, partidos o sistemas ideológicos, desarrollamos un lenguaje que nos identifique con la mayoría de nuestra gente, para podernos entender mejor en el ámbito de gestiones para conseguir la armonía y la concordia nacional que aliviarán las crisis económica, política y social.

  Tratando de dar el mayor y mejor empuje a nuestro objetivo, tomamos en cuenta las opiniones de los cubanos de quienes diariamente leemos y/o escuchamos. Para asegurarnos un poco mas de la triste realidad que, aunque mostremos indiferencia, no podemos evitar su influencia ni evadir lidiar con ella en nuestra relaciones cotidianas. Por eso confiamos plenamente en no necesitar numerosos canales de televisión, cadenas radiales, agencias de noticias ni puentes gratuitos de las prensas comercializadas para que la gente conozca la realidad de la que hablamos. Porque todos la conocemos y, lamentablemente, la mayoría de nosotros, desesperanzados por desconfiar uno del otro, nos sentimos incapaces de revertir esa realidad.

     ¿Impotentes ante la indiferencia de la mayoría o indiferentes ante nuestra  propia impotencia?


  Irónico y contradictorio pudiera parecer que mientras estamos interesados en soluciones que beneficien a la mayoría, admitimos que la mayoría es indiferente y, por ende, complices de lo que sucede. Pero lo hacemos asumiendo que debe haber una filosofía persuasiva que trate de erradicar o, por lo menos, atenuar esa coaccionadora tendencia que no tiene razón de existir. Porque la indiferencia decepciona, desanima, desembulla, frustra, contagia y, por lo tanto, coacciona las voluntades emprendedoras.

  Otra triste realidad que lamentamos es que los lideres políticos cubanos, siendo los únicos responsables de la indiferencia inducida, no sólo por sus fracasadas gestiones, sino por lo impopular de sus agendas y la falta de consenso entre ellos mismos, muestran estar contagiados también con las frustraciones de la gente.

  Definitivamente, la indiferencia es el mayor obstáculo para las soluciones patriotas. No necesitamos estudios profesionales para descubrirlo ni aburridos discursos para explicarlo.

  Por eso este mensaje no va dirigido a los indiferentes, sino a los emprendedores; porque arraigada a nuestra cultura está: los emprendedores hemos sidos siempre el menor grupo que, liderando la acción ante las necesidades de muchos, siempre damos el primer paso esperando recibir el apoyo y la colaboración de quienes son afectados por el problema. Y si el problema de hoy es la indiferencia inducida, los emprendedores debemos salirnos del contagio y de todo lo que la inacción implica, para considerar las nuevas alternativas que las circunstancias nos ofrecen.

  Sabemos que para los conformistas y perezosos, a quienes el cubanismo no los mueve, esto no hay quien lo arregle, pero tampoco quien lo tumbe. Pero también sabemos que los sentimientos cubanista  duermen o descansan pero nunca mueren. Tampoco mueren nuestras arraigadas tradiciones de colaboración voluntaria para fines de beneficios colectivos. Sin asociarnos a los voluntarios para cortar un millón de arrobas con fines de propaganda política, sino para salirnos de la manipulación de los políticos que movilizan a la multitud para el apoyo simbólico, pero nos ignoran a la hora de tomar sus decisiones.

     Evitemos ser instrumentos de actividades encubiertas


  Al no tener a nuestra disposición cuerpos de policías entrenados para descubrir las labores secretas de los enemigos -como tienen los tiranos- ni profesionales de la política moderna que instruyan a la población sobre la prevención de las posibles actividades sombrías y mal intencionadas, debemos hablar de la indiferencia de las víctimas y de las posibilidades de evitar que siga creciendo hasta la universalidad y perpetuidad de la indiferencia, que cierra el paso a la esperanza y a las voluntad de emprender.

  El juego y el rejuego no son casuales, son premeditados, planeados, y ejercitados con objetivos específicos. Y es triste que les sirvamos de puente por ingenuidad o indiferencia.

  En el ano 1959 hubo un hecho muy sonado donde el tirano dirigió personalmente las actividades encubiertas. A partir de entonces eso se convirtió en una practica común y cotidiana. De manera que fueron penetradas la mayoría de las organizaciones clandestinas que conspiraban contra el tirano y, en muchos casos, los jefes de las organizaciones resultaron ser agentes encubiertos. Es por lo que la pregunta se hace muy necesaria para los enajenados fanáticos: ¿Cómo podemos acegurarnos de quienes son legítimos y quienes son los encubiertos  entre los líderes cubanos, antiguos o modernos?

  Una de la manera de poner en evidencia a esos ídolos del fanatismo, es justamente lo que hacemos: Hago Valer mi Voto. ¿Cómo? Exigiendo a todos los líderes políticos cubanos que definan y demuestren su lealtad a la voluntad popular, dándonos a todos los ciudadanos cubanos oportunidades iguales, sin discriminación ni exclusión,  a ejercer nuestros legítimos derechos a elegir y ser elegidos.

  Pero como sabemos que el palacio de gobierno de La Habana esta ocupado por una intransigente tiranía que discrimina, excluye y niega el libre ejercicio político, Hago Valer mi Voto no nace con espectativas de hacer valer el voto en La Habana, sino en el terreno donde se desarrollan las actividades encubiertas que, como hemos venido señalando, son actividades que tienen la misión de desactivar el ejercicio democrático.

  El ejercicio democrático es obligatorio para poder demostrar las intenciones democrática de la gestión.


  Pero como el tema de quiénes, cómo, cuándo y dónde se tiene que ejercitar la democracia es reservada exclusivamente a los profesionales en estos asuntos, nosotros sólo nos limitamos a hablar de la falta de sinceridad y seriedad con que se manejan estos temas.

  En la carta enviada al secretario general de la OEA que publicamos en el post anterior, reconocemos «el apoyo que el gobierno de los Estados Unidos de América nos han mantenido durante todo el proceso de gestiones para tratar de restablecer el orden democrático en Cuba.» Y al ratificar en esta oportunidad dicho reconocimiento, reconocemos también la falta de ejercicio democrático de quienes gestionan la democracia.

  A quienes conocen la historia no les damos créditos para justificar los hechos; porque las oportunidades regresan para quienes tengan voluntad de corregir los errores.

  Aprovechando las opciones que las circunstancias nos ofrecen,  los lideres de la genuina posición, antiguos y modernos, deben considerar las oportunidades de estas opciones para obrar en función de los valores y de la practica democrática. Por ser una manera inteligente, de convicciones patriotas y de concretar solido fundamento para la edificación de la auténtica democracia.  Desactivando las acciones del enemigo invisible.

     Para la proclama de independencia o muerte,  los mambises cubanos, para exponer su concepto de libertad, liberaron a sus esclavos.


  No merecen el respeto quienes reclaman libertad sin respetar las libertades del prójimo.

  La actividad cívica con plena libertad no es la practica del individualismo que nos separa, sino el ejercicio de nuestras habilidades para el encuentro cooperante. La movilidad en la búsqueda de informaciones de todas las fuentes, tratando de filtrar las pasiones y las lealtades partidarias.

  La principal razón para el pleno ejercicio de las libertades civiles, es hacernos partícipes para sentirnos coprometidos y cooperantes para sentirnos dueños.

  Las libertades civiles constituyen un gran obstáculo para los encubiertos, porque eso es, precisamente, lo que ellos tratan de evitar.

    Directo es el beneficio recibido cuando sólo depende de nuestra elección. Dudosa siempre son las decisiones tomadas por las élites sin tener en cuenta la voluntad popular.

  El honesto concepto de democracia es el que se cuida de considerarla como el estricto respeto a la dignidad de quienes comparten la vivencia y las funciones en su ámbito, desde el humilde hogar hasta el palacio presidencial.

  En política, la democracia  es un modo de gobernar (un sistema); para nosotros es un modo de convivencia (una disciplina).

  La misión de los encubiertos es frustrar cualquier ejercicio democrático provocando el desacuerdo para activar la actitud arrogante, déspota y tirana que sólo sirve para mantener el poder, pero no para conquistarlo.

                La noticia del momento:

  El presidente de los Estados Unidos de América visitará Cuba del día 21 al 22 de Marzo.


  Estábamos terminando de redactar este mensaje para nuestro lectores cuando nos enteramos de esta noticia. Muy oportuna para corroborar lo que ya hemos dicho.

  A pesar de que los acuerdos entre ambos mandatarios se mantienen en secreto, nosotros sabemos que progresan. Y que las agendas de ambos no son tan secretas. 

  La misión del presidente de los Estados Unidos de América es tratar de restablecer el orden democrático en Cuba, mientras que la del mandatario cubano es tratar de mantener el poder. Ambos colaboran para una transición segura. Es decir, sin violencia incontrolable. 

  La no violencia apuesta por el control existente, (se cae de la mata).

  Si le echamos una ojeada al Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami, financiado por la USAID para el Cuban Transition Proyect, encontramos que la base de estos estudios es la gobernabilidad. A buen entendedor...

 Nosotros no sabemos si gobernabilidad, para los jefes de estado, significa mantener a la gente obedientes y mansos aunque internamente incorformes. O si es una manera conceptual de democracia. De lo que si estamos seguros es que en este aspecto no va haber indiferencia, sino todo lo contrario, muchas esperanzas en las decisiones de ambos mandatarios.

 Dudosas siempre son las decisiones tomadas por las élites sin tener en cuenta la voluntad popular.


  Recordando hoy El Grito de Baire que todavia suena en los oidos de algunos cubanistas, esperamos que este mensaje les haga sentido de reflexión para revisarse por dentro y asegurarse de su voluntad y esperanza en lo nuestro.