lunes, 19 de junio de 2017

Dios nos abre caminos

   Gracias a Dios, como lo hemos dicho y repetido en otras ocasiones, podemos seguir adelante sin cortar ramas del árbol caído.

   Como también hemos anunciado en nuestra fachada, "Nuestra misión es divulgar, de manara permanente, todo lo que podría afectar a nuestra sociedad , mientras los políticos y los medios lo omitan".

   Los políticos tienen su misión, los medios tienen la suya. Nosotros tenemos la nuestra. Sólo Dios sabe el propósito.

   Comenzamos nuestra misión, en la Internet, en el año 2000. Y ciete años después, en el 2007 compramos el dominio unidadyconsenso.com, el cual nunca llegamos a desarrollar y mucho menos publicar nada en él por falta de recurso económico y conocimiento técnico. Al darnos cuenta que nos quedaba demasiado grande el proyecto, abandonamos el domino y abrimos un blog con ese mismo nombre, en el que dejamos como recuerdo el abstracto post " PANORAMA POLÍTICO" el día 1ro de Septiembre de 2008. El horizonte estaba distante; nosotros comenzamos a dar nuestros primeros pasos; nuestra visión siempre fue larga, pero con una meta; limitado nuestros recursos económicos, pero con abundante de fe; nuestros recursos literarios también eran escaso, pero teníamos suficiente voluntad de aprender; con Dios delante de nosotros hemos ido superándonos.

   El objetivo de unidadyconsenso.com, como su nombre lo indica, era contribuir con la gestión por la Unidad y el Consenso para tratar de salir adelante. Pero cuando nos dimos cuenta que no existía, por parte de los lideres o jefes de las organizaciones del exilio, la voluntad política y/o el interés de fundamentar una plataforma común para tratar de restaurar el orden constitucional democrático, inmediatamente, nos vino la idea de que algo diferente podíamos hacer al respecto.

   Hago Valer mi Voto nace de esa idea. No podemos unir a los cubanos para sacar el país adelante, pero si podemos hacer valer nuestro voto y, como lo dijo el poeta: Y yo hago valer mi voto * con mi decisión que influye * en toda acción que construye * lo que la indolencia ha roto. Con él implacable azoto * a toda la indiferencia * de aquellos cuya conciencia * un día la vieron morir * sin que pudieran sentir * un poco de condolencia.

   Sabemos que las dictaduras de izquierda, llámese revolución, marxista-leninista, marxista solamente, leninista solamente, estalinista o socialismo del siglo xxi, sólo son nombres diferentes para seguir engañando con sus demagógicas retóricas, pero sus objetivos tienen un común denominador; perpetuarse en el poder de manera represiva, corrupta y sin escrúpulo.

   Por la otra parte sabemos también que la tendencia dictatorial de la derecha, que no sabe disimular el arraigado hábito del cubaneo,  no ha tenido la habilidad de establecer un fundamento prometedor confinable para despertar en la gente el interés por el cambio.

   La democracia tiene su propia filosofía para exponer sus principios y sus valores, pero cuando en la practica no es auténtica, de nada servirán las filosofías de los mas capaces intelectuales.

   La restauración del orden constitucional democrático, solo se podrá lograr fundamentando los principios valores y la práctica de la democracia. Es decir, que los lideres que promueven la democracia, deben practicarla desde el inicio de sus gestiones, estableciendo compromisos con sus militantes, seguidores y simpatizantes, comprometiéndolos a ellos también, de manera directa, con sus votos de aprobación. También las competencias entre los lideres o grupos debe quedar desactivada por medio de elecciones libres para conseguir el consenso en lo fundamental. Porque la constitución comunista que está en vigencia viola los derechos de la oposición hasta la pena de muerte por fusilamiento. Cosas que los opositores, leales o semi-leales, no subrayan en sus discursos ni hay indicio de reproche por parte de sus competidores de derecha radical. Otra cosa que deja muchas interrogantes, es la falta de definición fundamental de los sectores más radicales. Por eso decimos que al no existen el consenso para redactar y firmar los compromisos, el fundamento constitucional de la república queda a merced de un futuro incierto.

  Y como habíamos dicho anteriormente, esta gestión no depende de los mandatarios de La Habana, sino que los líderes opositores tienen plena libertad para hacerlo, demostrando sus buenas intenciones democráticas ante el mundo civilizado que los observa y de los cubanos que hemos perdido la fe y la confianza en la honestidad de nuestros propios hermanos.

NOTA Este post ha sido reeditado hoy lunes 10 de Julio de 2017