sábado, 21 de julio de 2018

Democratización

  Sabiendo que en el significado de democracia encontramos un abanico de conceptos y definiciones, y que para enunciar una de sus deferentes aplicaciones deberíamos ser específicos, queremos entender que se proponen la gente cundo hablan de democratizar a Cuba.

  Como el vocablo se maneja por conceptos y no por una de las definiciones que aparecen, seguiremos con nuestro cómodo concepto, diciendo que democracia es un modo de convivencia humana para evitar la discordia.  Respetando los derechos que contempla la Ley cuando la Ley contempla los derechos plenos del hombre.

  Con este concepto como guia, tendríamos que escuchar unas cuantas respuestas a nuestras dudas para poder entender. Aunque la primera pregunta tendríamos que responderla nosotros. ¿Por qué nosotros necesitamos entender? Porque nosotros somo los que no tenemos voz ni voto.

  Cuando tengamos en mente quienes somos esos cubanos que no tenemos voz ni voto, nos daremos cuenta de lo que esto significa.

  Necesitamos saber para poder entender; necesitamos entender para poder colaborar; necesitamos participar para poder sentirnos comprometidos; necesitamos colaborar para sentirnos dueños.

  Para que podamos tener interés en los cambios y restauraciones, necesitamos saber qué se pretende cambiar y cuáles son las cosas que no es conveniente cambiar; cuáles son los lideres comprometidos con esos cambios y cuáles son los lideres que no están de acuerdo; necesitamos que se haga público el documento que dé testimonio de dicho compromiso; necesitamos la garantía del retorno de la concordia y la armonía en un ambiente de paz en la que todos disfrutemos de los mismos derechos; necesitamos un gobierno respetuoso, digno de respeto porque respete la dignidad plena de los gobernados.

  Necesitamos que todos podamos sentir la mismas confianza y esperanzas en nuestra nación con el mismo entusiasmo. Donde no exista la discriminación en ninguno de los aspecto de la vida humana; donde no se les mida la conducta a los ciudadanos, con criterio político, para que los funcionarios públicos decidan privilegiarlos o rechazarlos en ocasión de una necesidad personal. Porque solo así podemos restaurar nuestra cultura original de ciudadanos sin temor unos de los otros, sin rebeldía de unos contra los otros.

  Necesitamos las voces que motiven a los emprendedores  para que formen grupos sociales auténticamente imparciales, para que se hagan eco de las necesidades sociales.  Y de esa manera tendríamos genuinos representantes ante el gobierno y ante los organismos internacionales. No como obra de cabildeo en contra o a favor de gobiernos, partidos o lideres políticos, sino para la garantía de la protección social frente a la manipulación de los mismos políticos.