domingo, 12 de agosto de 2018

Orden Costitucional

  Cuba se revuelve con una nueva, anunciada, campaneada, discutida y polémica constitución, que titulamos con minúsculas por la importancia que tiene para nosotros.

  Convencidos estamos que no vale la pena dedicarle tiempo a lo que no tendría importancia si no fuera por el estridente ruido para llamar la atención.

   No estamos dedicando el tiempo a hablar de lo que produce ruido, sino del ruido en cuestión.

  Haciendo un poco de historia para resfrescar memorias y a la vez dejarles saber a los mas jóvenes lo que no se dice, pero que sí se cree, porque existe, permítanme decirles -como ya hemos dicho a todos lo jefes de Estados del Hemisferio a través del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos y de los principales medios de los países que ellos gobiernan, en una carta abierta dirigida al señor Luis Armagro Lemes, a la dirección de la cede de la OEA en los Estados Unidos de América:

  ..."TENIENDO EN CUENTA que la República de Cuba estaba regida por la Ley de las leyes de la República, aprobada y puesta en vigor el día 10 de Octubre de 1940;

  TENIENDO EN CUENTA TAMBIÉN que dicha Ley había sido editada, discutida, propuesta, y aprobada por lideres representativos de los electores cubanos bajo un sistema de Democracia Representativa.

  RECORDANDO que, lamentablemente, el orden constitucional en que se apoyaba la Democracia Representativa fue quebrantado por un golpe de Estado el día 10 de Marza de 1952;

  RECORDANDO TAMBIÉN que la ruptura del orden constitucional provocó la rebeldía en algunos sectores políticos ocacionando acciones violentas;

  RECORDANDO ADEMÁS que las acciones violentas generaron una guerra civil que consiguió desalojar del poder al régimen de carácter dictatorial, el día 1ro de Enero de 1959;

  TENIENDO EN CUENTA que a partir del 1ro de Enero de 1959, la República de Cuba está dominada por otro régimen militar, que tomó el poder por medios violentos y se ha negado a reconocer a los partidos de oposición sus derechos políticos amparado en la Ley Constitucional de 1940;

   RECORDANDO que la intransigencia del régimen militar, que no permite el ejercicio político de la posición, recibió como respuesta diversos y numerosos grupos violentos en todo el territorio nacional;

  RECORDANDO TAMBIÉN que como consecuencia de la intransigencia, la rebeldía y la violencia, lamentamos la perdida de miles de vidas humanas;

  RECORDANDO ADEMÁS que como consecuencia de la rebeldía, la violencia, la persecución y la represión, se ha generalizado la pugna, el odio y la intolerancia dentro de una cultura dividida por las ideologías;"...

  Y, a propósito y muy oportunamente, les decimos además, como les hemos dicho en una carta directa depositada personalmente en la casa del preso, en la calle 8 de la ciudad de Miami,  a los hermanos de cautiverio que como consecuencia de la misma intransigencias y arbitrariedades de la dictadura, hemos sufrido los rigores de la prisión:

  ..."Recordando también que nuestra Constitución, sin ningún procedimiento legal establecido por la Ley, fue sustituida por una ley "fundamental" impuesta por un régimen de facto. Y cuya ley "fundamental" aprobaba, entre otras arbitrariedades, la pena de muerte por fusilamiento, confiscación de las propiedades a sus legítimos dueños, y la perpetuidad de un sistema monárquico."...

  Así que los historiadores no pueden estar tan entusiasmados en lo moderno, como para no estar interesados en los orígenes de las causas que generaron las consecuencias de la obsesión por la moda. Porque ignorar nuestra realidad -que dicho sea de paso, no es a partir del 1ro de enero de 1959, sino de los hechos que ocurrieron entes también- es darle todo el crédito a la dictadura para legitimarla.


   POR TANTO, nuestra opinión no es para servir de resonancia al ruido ni el intento de callarlo estimulando el silencio, sino que hay otras cosas que, si bien han traído peores consecuencia, ignorarlas es seguir provocando rebeldía y generando divisiones que facultarían mas el andar por el camino que transitamos juntos.